LA BOLA PLATEADA DEL PINBALL
Nunca a la moda yo, siempre más geek que cool . Ajena a la popularidad, fui una infiltrada en la sociedad desde que tengo memoria. Editada en Photoshop, Ctrl. C más Ctrl. V; insertada en un fondo random y casual que varía según mi edad. Como un archivo enorme y pesado con incontables capas agrupadas, algunas invisibles y todas superpuestas. Estratos de personalidad, hábitos, y conductas adquiridas de acuerdo a experiencias usadas, ingredientes de un personaje inventado, colocado en un contexto aleatorio de acuerdo al momento, cual escenografía giratoria. Si me pudiera desglosar en palabras tipeadas, les admitiría a los lectores que el cuerpo que me sostiene no es más que un recipiente. Que hay una disociación importante entre mi ser y su envase y que, a veces, sus diferencias son tan evidentes y pronunciadas que provocan mini guerras civiles en el interior de mi cráneo. Esa dicotomía entre las partes que me componen es grosera. O quizás la concienc...