PORQUE LA TINTA SE CORRE

I. 

  Va más allá de las ganas,
a veces, no hay tiempo ni espacio
y yo quiero, de verdad quiero
pero no puedo.
Es un momento clave, este,
de mi metamorfosis número mil
y antes de establecer las nuevas bases
me toca habitar el caos.
   Toda la energía vital que poseo
está ocupada creando una nueva realidad
y cada célula que me compone
está distraída
mientras mi cuerpo construye un castillo
basado en los escombros frescos
de una demolición reciente.
   Para no desperdiciar nada
y preservar lo aprendido,
reciclé mi vida anterior y usé el resultado
para fortalecer los cimientos
de la que viene y,
a pesar de que me encantaría 
dejar de cargar tanto peso,
volver a darme el lujo de improvisar,
y perseguir mis deseos,
queda muy poco de mi para darte.

II.

   Me molesta no poder demostrar
lo que siento, pienso o digo
con acciones,
no poder garantizar 
que mis verdades son verdades,
que es cuestión de tiempo y que
una vez cruzado este puente colgante
entre ambas realidades
estoy por completo
dispuesta y disponible.
Porque una cosa no quita a la otra
y la falta de interés nunca fue un problema,
en mi caso, por lo menos.
   No es personal, es interno 
y ajeno para cualquier espectador pero
a no confundir con indiferencia,
por favor, nunca indiferencia
que yo soy paciente y respeto procesos
pero a la vez, por dentro,
estoy contando los minutos 
desde que te conocí.

Comentarios