LOS TRES PISOS POR ESCALERA Y LA MOMIA DE PLÁSTICO
Anoche no dormí, para variar, hoy tampoco. Me quedé despierta durante la madrugada pensando, y dibujando posibles tatuajes para hacerme a mí misma en el momento, entre otros. Estuve buscando, seleccionando conceptos y símbolos que me que representen de manera gráfica y sean, a su vez, estéticamente aceptables según mi propio criterio visual. Al final, terminé eligiendo el diseño al rededor de las siete de la mañana. A esa altura, aproveché para ir al kiosco a comprar cigarrillos para no interrumpir el proceso una vez empezado; dos cuadras, volví, subí los tres pisos por escalera, dejé los puchos en casa, le enganché la correa al perro, tres pisos por escalera, lo llevé a pasear, hizo cuatro pises y una caca, volvimos, tres pisos por la escalera y recién ahí me empecé a tatuar.
Ahora son las cuatro de la mañana de la noche siguiente. A esta hora tengo los ojos a media asta y el cuerpo agotado pero sueño, sueño no tengo. Por otro lado, me retoqué otros siete tatuajes así que tengo vendas de papel film por todos lados. Como una momia de plástico, toda torpe y medio muerta, en vez de irme a la cama me preparo un café con leche y me siento a escribir. Ya ni sé cuántas veces me habrá preguntado Netflix si sigo despierta o qué, solo sé que lo tengo de fondo como sonido ambiental, de todas formas: Si, Netflix, seguí reproduciendo. Total...
Quién soy yo en un momento así, me pregunto, cuando habito ese lugar donde el árbol se cayó pero nadie lo escuchó. En el medio de la noche, en el medio de la nada, invisible e imperceptible, existiendo en un mundo paralelo que está vacío a simple vista pero repleto en su profundidad. Quién soy yo cuando pierdo la noción de los límites, me pregunto, mientras escribo estas líneas sin pensar. La verdad es que soy moldeable como la plastilina no rígida como un metal, creo, que caer en lo predecible es fácil y seguro pero improvisar es un caos divertido. Derribar barreras es la idea, detrás de esta señal de humo. Estoy cansada de sentirme una turista en el mundo real.
Comentarios
Publicar un comentario