LA AVALANCHA, EL FOGÓN, Y EL FÚTBOL
Los sucesos y personajes retratados en esta historia
son completamente ficticios.
Cualquier parecido con personas reales,
vivas o muertas, o con hechos reales
ES PURA COINCIDENCIA
Habiendo terminado algo que no pudo empezar, una mujer recuerda el error mal juzgado que la trajo al lugar dónde se encuentra un día como hoy. Se complicó la vida un tiempo atrás, cuando buscando una mente afín (para tomar, fumar algo o conversar) se metió sin saber entre dos personas. En aquel entonces, cometió una seguidilla de errores aparentemente insignificantes que más adelante se convertirían en uno solo pero, en esencia, importante.
Siendo lo más imparcial posible, conociendo a todas las personas involucradas pero sin saber la historia completa, tengo mis teorías al respecto. Siento que la pareja con la que se involucró esta mujer ya estaba en problemas desde antes, porque no me puedo imaginar una relación sana y estable con ese tipo de dudas. Algo pequeño se transformó en algo gigante y creo que fue por cosas que solo sucedieron en la mente de algunos. Porque en la vida real, lo que literalmente pasó ese día entre las dos mujeres, apartando las emociones, las dudas y los temores, no fue grave en lo absoluto.
Por otro lado, ella, toda ingenua e ilusionada, se metió en la boca del lobo contenta tomándolo con una aventura solo por el hecho de estar estar afuera y conocer a alguien nuevo que parecía interesante. Creo que los errores que cometió ese día y parte de esa noche fueron de estúpida, que no tuvo malas intenciones, ni hubo premeditación. Solo estupidez. En el fondo ella siempre quiso ser sincera, así como lo fue con su propia pareja, transparente con sus intenciones y su lectura de la situación.
Aún así, al principio, se dejó llevar. Quizás fue la terraza, o la birra, o el faso, la charla y el atardecer. Quizás fue la necesidad de conexión, no sé, pero el hecho es que por un momento se olvidó de la burocracia social y para cuando quiso solucionar el problema y aclarar el malentendido ya era demasiado tarde. El daño estaba hecho. La semilla de la duda había sido plantada y ellas estaban lejos de esa otra mente como ir a podarla. Ese error fue la bola de nieve que generó la avalancha. Cierta cantidad de horas no declaradas en la aduana, y ya está. El resto es historia.
Sin embargo, aparte de ella, hubieron tres personas más que fueron partícipes protagónicos del melodrama en cuestión. Tres mujeres un tanto exageradas y por demás preocupadas que se agarraron de una chispa para armar una fogata. Usaron celos e inseguridades cual combustible, y el fuego que crearon se mantuvo encendido por horas, días, meses tal vez. La verdad es que no sé el final de esta historia, el juicio fue a puertas cerradas; no hubo prensa, ni jurado, ni abogados defensores ni alegatos finales. No habían testigos tampoco.
Lo poco que sé es que ella, la ingenua, quiso remendar lo roto pero fue rechazada. Tengo entendido que quiso explicar, sin justificarse, por qué hizo lo que hizo y pasó lo que pasó. Desde su punto de vista que, dentro de todo, es de los más privilegiados dada la falta de testigos y declaraciones. Quiso responder preguntas y apaciguar dudas, pero fue imposible, el caso estaba cerrado y al final la única aislada fue ella. Marcada con la letra escarlata y cual traidora, al exilio. Mientras tanto, las demás personas involucradas hoy en día aún se juntan, juegan al fútbol, y son parte del mismo equipo.
"Cierta cantidad de horas no declaradas en la aduana, y ya está. ": amé esta frase
ResponderEliminar¿Y a ella le interesa formar parte de ese equipo luego de lo sucedido? Si la respuesta en negativa: ¿Porqué utilizar energía en herirse con lo que piensen?
¿Quizás ella en el lugar equivocado?
Si, parece ser la opinión más popular.
ResponderEliminarCuando la vea, le paso el consejo.
Jajja