HAY PERSONAS, Y PERSONAS
No te confundas, cualquiera está cuando estás bien, saludable y de buen humor. Es fácil, conseguir gente que se sume a festejar una buena noticia; gente que te acompañe mientras estás feliz, o que quiera salir con vos a tomar algo, bailar, y divertirse, por ejemplo. De hecho, es un placer participar en esos casos. Cualquiera lo hace, y no es gran mérito porque siempre se recibe algo a cambio. Si la felicidad solo es real cuando es compartida, como bien dijo Christopher McCandless, es porque es como una enfermedad infectocontagiosa. Y se propaga aún más rápido que el Covid 19.
Por otro lado, estar presente cuando una persona está triste es otro tema. Es un gesto completamente desinteresado. Porque es difícil ser testigo de la oscuridad ajena, y no es un plan divertido ir a abrazar a un ser querido mientras llora como un bebé. En general, la indiferencia reina en este mundo de egos. Desmedidos y desproporcionados, los egos, en una constante búsqueda de autosatisfacción. Es por eso que son tan pocas las personas que acompañan en esos momentos turbios, de malestar emocional. Y aun menor es la cantidad de personas que realmente comprende lo que te está pasando.
Esa minoría es la que escucha para escuchar, no para responder. Su interés es genuino. Ellos realmente se preocupan por vos y de alguna u otra manera te lo hacen saber. También van a estar cuando sea momento de festejar, obvio, e incluso cuando tu vida esté toda monótona y regular. Pero lo que demostraron estas personas con sus acciones cuando vos estabas mal es su modo de amar que, en principio, es incondicional.
La cruda verdad es que hay escases de empatía en el planeta, y la generosidad suele ser unilateral. La famosa bondad, que está en peligro de extinción, suele ser contraproducente y el respeto es opcional.
No sabía que tenía cuenta... ja! Me recuerda a viejos tiempos...
ResponderEliminarCiertamente escasean esas perosonas, pero para todos! Creo que nos tenemos que sentir afortunadas de tener 2 o 3 personas así en la vida...
Pero como dice la frase "be kind, everyone is fighting a battle we know nothing about"... y esas batallas a veces ciegan egoístamente, realizando un mea culpa.
¿Cuántas veces nos han necesitado y no hemos estado? Pero nada justifica el maltrato. Si no hay intenciones de ayudar por favor no arroje otra piedra....
Jajja, te amo. Te entiendo ese mea culpa y aplica para ambas. Pero nosotras, a esta altura, nos entendemos hasta los silencios.
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