CARPE NOCTEM

  Son las 10 de la mañana y, aunque no tengo sueño, me duele el cuerpo. El bendito envase que me sostiene. Desde que se fue Mercedes mis horarios de sueño volvieron a desordenarse. Maldición, qué difícil se me hace "ser normal". 

  Creo que mi insomnio viene de la mano con la euforia. Son primas hermanas que se criaron juntas y que, de adolescentes, les encantaba salir hasta que salga el sol. Desayunar antes de ir a dormir. Se retroalimentan, una ofrece libertad y la otra pide actividad. Ambas detestan dormir, sienten que es una pérdida de tiempo y solo lo hacen por necesidad biológica. Sucede a la mañana, en lo posible, cuando todo el mundo ya se fue a trabajar. Ellas siempre están descansando en las horas pico de tránsito humano.

RG

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